🧠 Despertar como extranjero: cómo la anestesia puede hacerte olvidar tu lengua materna

Despertar como extranjero: cómo la anestesia puede hacerte olvidar tu lengua materna

Despertó de la anestesia hablando inglés: la historia de un adolescente holandés y el misterio del cerebro

¡Hola! Soy de nuevo yo, el autor principal del blog de Wizey AI. La historia de hoy suena como la escena inicial de un thriller de Hollywood o una novela de ciencia ficción. Pero no es ficción: es un caso médico real que una vez más nos hace admirar (y temer un poco) lo complejo que es realmente el cerebro humano.

Imagina la escena: un chico de 17 años en los Países Bajos, un estudiante de secundaria común y corriente, se lesiona la rodilla jugando fútbol. Nada dramático, pero necesita una cirugía ortopédica rutinaria. Su primera operación. Está en la mesa, el anestesiólogo hace su trabajo, el cirujano hace el suyo. Todo sale según lo planeado.

Entonces despierta… y algo es extraño.

Recobra la consciencia, pero está desorientado. No reconoce a sus padres, quienes miran ansiosamente sus ojos. No entiende ni una palabra de holandés, su lengua materna, la que ha hablado toda su vida. En cambio, comienza a hablar en inglés, insistiendo en que está en Utah, EE. UU., un lugar donde jamás ha estado.

Esto no es una “leyenda de la sala de médicos”. Es un reporte de caso cuidadosamente documentado: “Lost in another language: a case report”, de Husam K. Z. Salamah y colegas, publicado en el Journal of Medical Case Reports en 2022.

Hoy nos pondremos nuestro sombrero de detectives científicos y descifraremos qué le pasó a este chico, y por qué el cerebro a veces nos juega trucos como este.

¿Qué fue eso, doctor? El Síndrome de Lengua Extranjera

Lo que le sucedió al adolescente holandés tiene nombre científico: Síndrome de Lengua Extranjera (Foreign Language Syndrome, FLS).

Es un fenómeno extremadamente raro en el que una persona, después de una cirugía y anestesia, pierde temporalmente la capacidad de hablar su lengua materna y “cambia” a un segundo idioma, uno que aprendió en algún momento pero que quizás no usaba activamente.

Características clave de este síndrome:

  • Inicio súbito: Generalmente justo después de emerger de la anestesia.
  • Temporal: El episodio dura desde unos minutos hasta un día, después de lo cual la lengua materna regresa por sí sola.
  • Sin daño cerebral estructural: Los exámenes de seguimiento típicamente no muestran lesiones orgánicas.

Es importante no confundir esto con otra condición (más famosa, pero igualmente rara): el Síndrome del Acento Extranjero (Foreign Accent Syndrome, FAS). Con el FAS, la persona continúa hablando su lengua materna, pero la pronunciación, el ritmo y la entonación cambian tanto que los demás lo perciben como un acento extranjero.

El FAS se asocia más frecuentemente con accidentes cerebrovasculares o traumatismos craneoencefálicos, es decir, daño real en los centros del habla. El FLS es una historia completamente diferente, y el principal sospechoso aquí no es el bisturí del cirujano, sino la jeringa del anestesiólogo.

El paciente de Maastricht: un análisis detallado

Volvamos a nuestro héroe de 17 años. Su caso es notable porque es uno de los primeros episodios de FLS bien descritos en un adolescente; la mayoría de los reportes previos involucraban adultos.

¿Qué sabemos de él? Es holandés y habla el dialecto limburgués. Aprendió inglés en una escuela regular, como millones de otros chicos, y nunca lo usó fuera del aula. Sin parientes en países angloparlantes. Sin viajes recientes.

Y sin embargo, después de la cirugía de rodilla, durante 24 horas no puede armar ni dos palabras en holandés. Las enfermeras y los médicos están perplejos. Llaman a un psiquiatra.

Durante la evaluación (que, naturalmente, se lleva a cabo en inglés), resulta que el chico está generalmente coherente, animado, participativo, cooperador, pero no puede hablar su lengua materna. También recuerda que no reconoció a sus padres y genuinamente creyó que estaba en América.

La parte más interesante llegó aproximadamente 24 horas después de la operación. Unos amigos lo visitaron en su habitación. Y mientras conversaba con ellos, de repente, sin esfuerzo, comenzó a hablar holandés otra vez.

Como si un interruptor en su cabeza hubiera vuelto a su posición original.

Los estudios de seguimiento, incluidas pruebas neuropsicológicas detalladas casi un año después, no encontraron anomalías. Memoria, atención, razonamiento: todo normal.

La única queja que reportó fue una sensación subjetiva de que le costaba más concentrarse después de la cirugía. Las pruebas no lo confirmaron.

Un misterio, simple y llanamente.

No está solo: breve historia del FLS en la medicina

Los autores también revisaron otros casos publicados, y surge un patrón curioso.

  • Sexo y edad: Casi todos los pacientes son hombres, la mayoría mayores de 50 años.
  • Tipo de cirugía: Frecuentemente procedimientos ortopédicos (como en nuestro caso).
  • Idiomas: En muchos reportes, la lengua materna era el inglés, y los pacientes “cambiaron” al español, francés o hindi.
  • Anestésicos: Tres fármacos aparecen una y otra vez: propofol, fentanilo y midazolam, componentes muy comunes de la anestesia moderna.
  • Memoria: Aproximadamente la mitad de los pacientes no recordaban después haber hablado el otro idioma; el resto, como nuestro adolescente holandés, sí recordaba la experiencia.

Un caso es especialmente revelador: un hombre de 28 años comenzó a hablar español después de la cirugía, un idioma que aprendió en la escuela primaria y nunca usó. Resultó que había tenido “cambios” similares al español antes, pero bajo circunstancias diferentes: durante intoxicación alcohólica severa.

Esto apunta a una idea importante: el FLS puede tener menos que ver con el idioma en sí y más con un estado alterado de consciencia en el que el cerebro deja de ejecutar sus rutinas habituales.

El principal sospechoso: ¿anestesia o delirio?

Entonces, ¿qué está sucediendo en el cerebro en ese momento? ¿Por qué “apagaría” la lengua materna, perfeccionada durante años de uso cotidiano, y “encendería” un segundo idioma mucho menos fluido?

Los investigadores aún no tienen una respuesta definitiva. Pero la hipótesis principal, también respaldada por los autores del reporte de caso, vincula el FLS con una condición llamada delirio emergente (emergence delirium, ED).

El delirio es una alteración aguda de la consciencia caracterizada por deterioro de la atención, desorientación y a veces alucinaciones. El delirio emergente es relativamente común, especialmente en niños y adultos mayores.

Un niño puede despertar de la anestesia gritando, agitándose, sin reconocer a sus padres, y luego calmarse y volver a la normalidad media hora después, como si nada hubiera pasado.

Los autores sugieren que el Síndrome de Lengua Extranjera no es una enfermedad independiente, sino una variante muy específica y rara (fenotipo) del delirio emergente.

Argumentos a favor de esta teoría:

  1. Mismo momento de aparición: Tanto el FLS como el ED ocurren justo después de la anestesia.
  2. Síntomas similares: La confusión y la desorientación aparecen en ambos. Un paciente con FLS que no reconoce a su familia y cree estar en otro país es un cuadro clásico de delirio.
  3. Evolución similar: Ambos se resuelven por sí solos sin tratamiento específico.

En otras palabras, la “falla del idioma” puede ser solo un síntoma de una alteración temporal más amplia: un caos cerebral durante el reinicio posterior a la anestesia.

¿Cómo “cambia” la anestesia al cerebro?

De acuerdo, digamos que es delirio. Pero ¿cuál es el mecanismo detrás del “cambio”? Aquí entramos en el terreno de las hipótesis, pero son fascinantes.

La anestesia general no es simplemente un sueño profundo. Es un coma reversible inducido artificialmente, una supresión intencional de la actividad cerebral. Cuando los fármacos se disipan, el cerebro se “reinicia”, pero ese reinicio puede ser desigual.

  • Hipótesis 1: Despertar desigual. Diferentes regiones y redes cerebrales pueden emerger de la anestesia a diferentes velocidades. Imagina la red de tu lengua materna (L1) como potente, compleja y con alto consumo de energía. La red del segundo idioma (L2) puede ser más simple y menos entrenada. Después del “apagón”, el sistema pesado de L1 podría tardar más en volver a estar en línea, y durante esa ventana, el sistema más ligero de L2 toma el liderazgo. El cerebro, tratando de restablecer la comunicación, usa la herramienta que esté disponible primero.

  • Hipótesis 2: Conectividad interrumpida. La investigación moderna sugiere que los anestésicos afectan no tanto a áreas individuales, sino a las conexiones (conectividad) entre ellas. La anestesia puede romper temporalmente las vías neuronales habituales usadas para la lengua materna y activar caminos alternativos, rutas raramente usadas asociadas con el segundo idioma.

Ambas hipótesis apuntan a la misma conclusión: el cerebro no es un disco duro con carpetas ordenadas etiquetadas “holandés” e “inglés”. Es una red dinámica, en constante cambio. Los idiomas probablemente no se almacenan en compartimentos aislados, sino como conjuntos neuronales superpuestos e interactivos.

El FLS es una oportunidad poco común de mirar “bajo el capó” y ver qué sucede cuando el orden habitual se rompe.

¿Qué significa esto para el resto de nosotros?

En primer lugar: no temas que después de tu próxima sedación dental vayas a empezar a recitar a Shakespeare y olvidar tu lengua materna. El Síndrome de Lengua Extranjera es tan raro que la mayoría de los anestesiólogos nunca lo encuentran en toda su carrera.

En segundo lugar: este fenómeno es una ilustración brillante de lo plástico, y lo misterioso, que es nuestro cerebro. Demuestra que incluso algo tan fundamental como tu lengua materna no es una constante intocable; bajo ciertas condiciones, puede ser temporalmente relegada a un segundo plano.

Y en tercer lugar, el punto más importante. Casos como este nos recuerdan que incluso un procedimiento médico “rutinario” sigue siendo una intervención en el sistema más complejo que conocemos: el cuerpo humano. La medicina puede controlar mucho, pero siempre hay espacio para reacciones individuales y resultados inesperados.

Es exactamente por eso que existe Wizey AI: para ayudarte a entender estas reacciones y dar sentido a las historias complejas (pero fascinantes) que tu propio cuerpo está escribiendo.

Te ayudamos a descifrar el lenguaje de tu cuerpo, ya sean resultados de laboratorio o síntomas inusuales, para que puedas llegar a la consulta médica preparado y hablar el mismo idioma. Sin importar qué idioma tu cerebro haya decidido temporalmente que es el “nativo”. Una revisión sistemática de 2026 en Anesthesiology ha catalogado más de 30 casos confirmados de Síndrome de Lengua Extranjera en todo el mundo, con la anestesia basada en propofol apareciendo en la mayoría de los reportes, y la condición sigue siendo benigna y autolimitada en todos los casos documentados.

Revision medica

Esta informacion tiene fines exclusivamente educativos y no sustituye el asesoramiento, el diagnostico ni el tratamiento medico profesional. Consulte siempre a un profesional de la salud cualificado.

Dr. Aigerim Bissenova

Directora Médica, Medicina Interna

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Fuentes

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